domingo, 23 de marzo de 2014

Mantiene Cumbre Tajín intensa asistencia a talleres y actividades

* Niños y adultos se divierten aprendiendo en talleres como el del Penacho del Volador y la fabricación de flautas

Opción de Veracruz Virtual
El Tajín, Mpio. Papantla, Ver.

Los talleres y actividades durante el tercer día de cumbre Tajín, registran gran movimiento y asistencia de visitantes que llegan a nutrirse de las diversas facetas de la cultura totonaca, en el Parque Temático Takilhsukut.

En pasillos, andadores y pequeños recodos, familias, amigos, hombres y mujeres solos, cámara en mano se divierten y caminan en dirección de una nueva actividad para desarrollar.

Los talleres de danza totonaca tienen demanda, y grupos de curiosos que desde afuerita ven a los que sí se han incorporado a la práctica de las danzas de guaguas, negritos y voladores.

Destaca entre las actividades y talleres, el de Penacho de Voladores, donde principalmente los niños encuentran un gran entretenimiento y aprendizaje. El penacho del volador de Papantla es un elemento de suma importancia en su atuendo.

José David Marrero Bautista es uno de los jóvenes instructores, que explica y atiende con gusto, orgullo y paciencia las preguntas a periodistas y asistentes a su taller: “el papel corrugado de colores en la punta del casco, simboliza el arcoíris, los cuatro espejos laterales, la luz del sol en los cuatro puntos cardinales y las flores, la herbolaria de la zona”.

Mientras conversa y explica, en el fondo dos mesas repletas de padres de familia, pequeños y profesores, van cortando el cartón, pegando tela roja, flores y pequeños círculos de papel de aluminio para hacer un penacho a escala. 

Pero la actividad es intensa en el parque: los paseantes llenan la Casa de los Abuelos o Kantiyán, la Casa de la Pintura, el espacio de la Casa de la Danza, y de manera particular los espacios en donde el teñido y la pintura juegan un papel preponderante. 

El taller de elaboración de Flautas de Voladores, también atrae a muchos paseantes, el maestro Martín García de la Cruz, se empeña en enseñar minuciosamente todo el proceso de elaboración del instrumento y su significado a los asistentes.

“No quiero que vengan y digan que estuvieron en un taller de hacer flautas y que no les enseñaron nada”, dice al tiempo que muestra a una joven de sombrero el cómo hacer los cortes y la distancia para que las perforaciones circulares que generan los tonos tengan la distancia correcta.

Al costado, un hombre, afanoso, hunde una lima en el carrizo. Hace cortes precisos, perfora, ve, corrige, se lleva el carrizo a la boca y vuelve a perforar. Instantes después, ya emite sonido: ya tiene una flauta en la mano.

Viene de la Ciudad de México, se llama Miguel Ángel Barrera Cázares, trabaja en un temazcal y venir a sumergirse en el mundo totonaca le es muy productivo, beneficioso y significativo.

“Estar aquí me enriquece, me llevo mucho de su riqueza y de conocimiento”, comenta y añade que Cumbre Tajín es un evento maravilloso en el que suceden cosas inimaginables.