lunes, 7 de abril de 2014

Veracruz, en grave riesgo por la exploración del gas shale

Mónica Tejeda Hernández / Formato siete
Xalapa, Veracruz

México es uno de los cinco países con mayor riesgo de tener afectaciones por la explotación del gas shale debido al fracking o fractura hidraúlica, pues se trata del cuarto país con el mayor número de reservas de este gas.

Las 681 reservas se encuentran en estados como Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Jalisco, Sinaloa, Durango, Guerrero, Michoacán, San Luis Potosí y Veracruz, por lo que activistas han lanzado una campaña con la que intentan concientizar sobre lo que podría pasar en un futuro no muy lejano de no atender esta situación

El documento “Qué quiere, cómo opera y lo que sigue”, elaborado por el Movimiento Mundial Antifracking, informa de los cinco países en el mundo con mayor riesgo por el uso de la fractura hidráulica, entre ellos, México, considerada la cuarta nación con mayor número de reservas del energético.

En una investigación realizada por el portal de noticias Sin Embargo, se destaca que nuestro país tiene 681 reservas de gas shale repartidas en los estados de Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Jalisco, Sinaloa, Durango, Guerrero, Michoacán, San Luis Potosí y Veracruz.

El mayor riesgo se enfrentará cuando inicie la exploración masiva luego de la aprobación de la Reforma Energética que no contempló los desastres ecológicos que pueden provocar las fracturas hidráulicas.

El documento advierte que “existen importantes desafíos a los que no se puede hacer frente, por ejemplo, la presión que pueden ejercer las grandes empresas para conseguir contratos. Los grupos de presión ‘hostiles’ pueden ejercer una influencia desproporcionada sobre el gobierno y la política”.

fracking-shame-shale-11-Sep-12Por otra parte, el documento “Chale con el gas shale”, elaborado por la organización ambientalista Greenpeace, establece que Petróleos Mexicanos (Pemex) estima que solo para explorar las posibilidades de gas shale en el país sería necesaria una inversión aproximada de 30 mil millones de pesos en los próximos tres años para 195 pozos, casi 300 millones de pesos de los cuales ya se han gastado en trabajos exploratorios.

¿Cómo se extrae el gas shale?

La extracción del gas shale se realiza mediante una técnica de fractura hidráulica. El primer país en aplicarla fue Estados Unidos hace una década, y años después afectó a miles de familias debido al agua y aire contaminados, lo que provocó además una pérdida en miles de dólares para los ciudadanos.

Y es que la explotación del gas shale es uno de los puntos centrales de la Reforma Energética, para lo que se requiere de la perforación de un pozo vertical que, una vez alcanzada la profundidad deseada, da paso a una perforación horizontal que puede extenderse entre 1 y 1.5 kilómetros.

Una vez hechas las perforaciones, y debido a la baja permeabilidad de la roca de esquisto, es necesario fracturar con la inyección de una mezcla de agua, arena y sustancias químicas a elevada presión que liberan el gas. Pero el flujo disminuye muy pronto y, para mantener la producción, es necesario realizar continuamente el procedimiento de fractura hidráulica en un mismo pozo, que puede ser fracturado hasta 18 veces.
Falta de agua y aumento de sismos, los primero síntomas

Según las investigaciones de varias organizaciones integradas en la Alianza Mexicana Contra el Fracking, se requieren de 9 a 29 millones de litros de agua para la fractura de un solo pozo, lo que implicará el desabasto del agua para consumo doméstico de entre  4.9 y 15.9 millones de personas en un año.

En Coahuila, por ejemplo, que es una de las regiones donde ya se realiza esta actividad, la disponibilidad de agua es ya limitada, según las organizaciones civiles.

En Nuevo León, el Congreso del Estado exigió el mes pasado al gobernador Rodrigo Medina de la Cruz que, “de manera urgente”, conforme una comisión investigadora para determinar si el uso del método de extracción de gas shale, es el culpable del aumento de los sismos en la entidad.

La Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) presentó un estudio que relaciona el aumento de la actividad sísmica con la controversial técnica extractiva del fracking en diversos municipios de Nuevo León, razón por la que diputados locales aprobaron el exhorto al Gobernador e incluso propusieron que se detenga su uso hasta que un grupo de expertos determine sus consecuencias.

Y es que el aumento en la intensidad y frecuencia  de sismos en Nuevo León fue registrada por el Servicio Sismológico Nacional (SSN), que observó más de 40 movimientos telúricos de entre 3.1 y hasta 4.3 grados en la escala de Richter tan solo este año.

El 23 de marzo, el vicecoordinador de Movimiento Ciudadano (MC), Ricardo Mejía Berdeja, exigió prohibir la aplicación de técnicas como el fracking para la explotación del gas shale, pues argumentó que “representa un crimen al medio ambiente al utilizar inmensas cantidades de agua potable”, en respuesta a las recientes declaraciones de especialistas que han encontrado una posible relación entre la implementación del fracking en algunas regiones del norte del país y el incremento de la actividad sísmica en estados como Nuevo León.

También expuso que en dicha legislación se debe precisar este tipo de prácticas de explotación, porque como este caso podría representar la gran oportunidad para establecer su prohibición total en México como acontece en Francia y Bélgica.

El secretario de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados en San Lázaro precisó que existen estudios que revelan que al menos 19 derechos humanos serían violados de manera directa o indirecta por medio de la implementación del fracking.

Y Veracruz está en la lista.