martes, 6 de mayo de 2014

Permanece Veracruz en segundo lugar nacional de obesidad infantil

* Trastornos psicológicos e incluso alteraciones hormonales influyen en esta problemática


La obesidad puede ser causa de trastornos psicológicos o alteraciones hormonales que conducen a fases de polifagia o hiperfagia cuando el deseo normal de comer alimentos aumenta de manera incontrolable, explicó el supervisor delegacional de Nutrición del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la delegación Veracruz Norte, Raúl Ávila Flores.
De igual manera, las enfermedades crónico-degenerativas han incrementado porque la obesidad y el sobrepeso se mantienen como un problema de salud pública y más aún en un estado como el nuestro que permanece en el segundo lugar nacional en obesidad infantil.
Ante esta situación, las instituciones de salud se ven obligadas a mantener una estrecha vigilancia en esta problemática para prevenir padecimientos graves como la diabetes y la hipertensión, altamente relacionadas con el sobrepeso y que en caso de no ser tratadas adecuadamente podrían provocar la muerte.
La polifagia e hiperfagia destacó, puede detectarse con facilidad pues la persona afectada por este padecimiento empieza a ingerir grandes cantidades de alimento sin ningún control, lo que algunas veces puede repercutir en aumento de peso.
El diagnóstico, dijo, por lo general es alertado por el mismo paciente o por sus familiares y debe ser atendido oportunamente para evitar complicaciones delicadas como la obesidad y el sobrepeso con sus consecuencias.
Precisó que el Seguro Social cuenta con especialistas adecuados para atender este tipo de padecimientos, por lo que exhortó a quienes cuenten con sintomatología similar a solicitar la atención de manera oportuna.
Señaló que la obesidad es un grave problema de salud que puede llevar a la muerte por ser detonante de enfermedades crónico-degenerativas como la diabetes y la hipertensión que han aumentado significativamente.
Explicó que el sobrepeso y la obesidad se producen de manera gradual, según sea el consumo y abuso de alimentos ricos en azúcares y grasas como los refrescos, bebidas alcohólicas, botanas, harinas y frituras, entre otros. La vigilancia en la alimentación en niños debe ser constante.
Finalmente, agregó que la obesidad y el sobrepeso son obedecen al desequilibrio entre un consumo excesivo de alimentos y poca actividad física, por lo que exhortó a la población en general a cuidar los hábitos alimenticios y romper con el sedentarismo para gozar de una mejor calidad de vida.