viernes, 4 de julio de 2014

Veracruz, por encima de la media nacional en secuestros: Gobernación


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Xalapa, Ver.

Veracruz se ubica entre el noveno y décimo lugar nacional en incidencia de secuestros, sostuvo el delegado de la Secretaría de Gobernación, Alberto Amador Leal.
Agregó que el indicador oficial precisa que la entidad que se encuentra por encima de la media nacional en secuestros y que por ello se trata de un asunto urgente de atender.
Abundó que el principal problema de inseguridad en el estado es el secuestro, a pesar de que la Unidad Antisecuestros con la que se cuenta destaca entre las cinco mejores del país.
Advirtió que es necesario mejorar las estrategias y fortalecerlas para evitar un repunte grave en este delito de alto impacto.
Manifestó que de manera reciente se realizó una evaluación comparativa con otras entidades, lo que finalmente comprobó que en Veracruz el único tema preocupante es el del secuestro.
Precisó que se llevan a cabo reuniones con los consejos municipales de las demarcaciones con mayor incidencia, pues actualmente este delito se focaliza en 22 municipios, incluídos Veracruz, Poza Rica, Tuxpan y Coatzacoalcos.
Aclaró que Veracruz no vive una situación delicada como Michoacán o Tamaulipas, pues con base en las estrategias de seguridad el secuestro se ha logrado mantener bajo ciertos niveles de control.
Señaló que la Coordinación Nacional Antisecuestros trabaja en acciones necesarias para reforzar su operatividad en el territorio veracruzano, aunque por la delicadeza del caso no reveló mayores detalles.
En otro tema, comentó que ante los rezagos y diversos problemas que atraviesa el país se han puesto en marcha un sinnúmero de estrategias para recuperar el crecimiento de la economía y el empleo.
Dijo que las propias complejidad de las reformas, las inercias y los obstáculos, hacen indispensables, primero, el asimilar su racionalidad y enseguida establecer su ruta para su difusión, defensa y ejecución inmediata.
Por último, manifestó que es legítima la preocupación del pronóstico a la baja del crecimiento de la economía que se ha ubicado entre un 2.3 y un 2.7 por ciento y en el periodo 2006-2012 de 2.04 por ciento, obligan a romper con esta inercia a través de las reformas educativa, financiera, fiscal, energética, de telecomunicaciones y las pendientes sobre el campo y salud y seguridad social.