miércoles, 5 de noviembre de 2014

Con captura del ex alcalde de Iguala se debe encontrar a normalistas: FSM

Ángel García
Xalapa, Veracruz


Luego de la captura del exalcalde de Iguala, Guerrero, José Luis Abarca y de su esposa María de los Ángeles Pineda, la Federación Sindical Mundial (FSM) exigió la inmediata presentación de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos el pasado 26 de septiembre y el pronto esclarecimiento de la identidad de los cuerpos hallados en más de 20 fosas clandestinas localizadas en las inmediaciones de Iguala.
De acuerdo con Enrique Mapel Lozada, coordinador de la FSM en la entidad, el caso de los estudiantes desaparecidos es el peor suceso de delincuencia registrado en la presente administración federal y por ello pidió un castigo ejemplar para todos los que resulten responsables.
Aseguró que la FSM repudia totalmente las prácticas represoras de todo tipo del estado mexicano y que externa la plena e incondicional solidaridad con los estudiantes de la Escuela Normal Rural “Isidro Burgos” y con los padres de los 43 desaparecidos.
Pidió el desarrollo de las investigaciones correspondientes con total apego en la ley para que las autoridades corruptas que se aliaron con el crimen organizado para perpetrar estos hechos sean castigadas y encarceladas con base en derecho.
También exigió el inmediato cese del hostigamiento político, económico e ideológico en contra del modelo educativo de las Normales Rurales y sus estudiantes, además de acabar con las agresiones en contra de cualquier ciudadano por sus simples condiciones ideológicas.
Manifestó que desde hace décadas las Normales Rurales han sido acosadas por el estado mexicano que ha decidido dar la espalda “a la raza de bronce” y que incluso el mismo Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) se pronunció por la desaparición de estas escuelas formadoras de docentes.
Finalmente, agregó que el desmantelamiento del proyecto educativo de las mismas Normales Rurales ha obligado a los jóvenes que estudian en ellas a buscar durante los últimos 30 años los medios económicos para sostener el funcionamiento de cada uno de sus planteles que albergan a cientos de alumnos, en su mayoría hijos de campesinos, que buscan superarse y laborar en comunidades rurales como maestros.