martes, 4 de noviembre de 2014

Desperdiciado el potencial en herbolaria de México

Ángel García
Xalapa, Veracruz

Los procesos de globalización y la farmacéutica moderna impiden que México pueda aprovechar su potencian en herbolaria, a pesar de que destaca a nivel mundial en lo que se refiere a medicina tradicional, dijo Alberto Arenas, profesor de Educación Ambiental para la Sustentabilidad en la Universidad de Arizona, Estados Unidos.
Al dictar la conferencia magistral “Educación, Decolonialidad y Violencia Epistémica” en el Instituto de Investigaciones de la Educación de la Universidad Veracruzana, abundó que aún por arriba de China y Colombia México destaca en el mundo por su herbolaria y calificó como delicado que a pesar de su potencial tenga que recurrir a la medicina alópata para tratar algunas de sus enfermedades.
La herbolaria aún se conserva en ciertas comunidades autóctonas, pero la globalización y la industria farmacéutica podría acabar con esos conocimientos. El Imperio Azteca es un ejemplo claro de los conocimientos y la aplicación de esta materia.
En México por lo menos hay un registro de unas 4 mil plantas medicinales y que del total apenas unas 250 son totalmente conocidas y aplicadas en su uso farmacéutico, a pesar de que goza de un amplio número de poblaciones autóctonas comunitarias con profundos conocimientos, citó.
Señaló que la decolonialidad y la violencia epistémica se refieren a aquellos saberes de las comunidades que han sido marginados o reemplazados por un conocimiento universal, moderno y de la ciencia, que en su conjunto es altamente peligroso porque no dejan de modificar, alterar o eliminar las prioridades culturales.
La herbolaria en México es un ejemplo de ese tipo de fenómeno y por ello sería bueno que las escuelas la incluyan en las áreas de ciencias naturales y ciencias sociales para fomentarla como una materia extradisciplinaria.
Precisó que las escuelas pueden servir como un gran espacio para que a través de huertos medicinales se fortalezca la sabiduría de la medicina tradicional. Dijo que otra herramienta que podría funcionar consiste en que los niños entrevisten a sus abuelos y sepan cómo se usa la herbolaria medicinal y con ello perder esa sabiduría ancestral.
Las plantas medicinales pueden sembrarse en huertos familiares y con ello contar en todo momento con remedios para tratar ciertas enfermedades, sin embargo, la globalización ocasiona que la mayoría corra a las farmacias en busca de medicamentos alópatas.
Finalmente, sostuvo que el cambio climático puede atentar contra los sembradíos de plantas medicinales, pero señaló que basta con aplicar la agricultura protegida para mantenerlos en buen estado.