domingo, 15 de marzo de 2015

Activistas en contra de la privatización y presas en Veracruz denuncian hostigamiento

Ángel García
Xalapa, Veracruz 

Integrantes del Movimiento en Defensa de la Cuenca del Río la Antigua dijeron ser presionados por autoridades estatales para evitar que sigan en contra de la privatización del río y la construcción de presas en Jalcomulco.
En conferencia de prensa, sostuvieron que cuatro ejidatarios de aquel municipio, supuestamente promovidos por Cirilo Rincón Aguilar, delegado Estatal de la Procuraduría Agraria, los acusó de despojo del edificio ejidal, daños, injurias y amenazas y asociación delictuosa, con el afán de intimidarlos y obligarlos a ceder en la lucha.
Agregaron que en el poblado de Jalcomulco se carece de ejidatario ejidal, por lo que –insistieron- Cirilo Rincón Aguilar pretende imponer a uno de sus trabajadores identificado como Paulino Xotla, para tomar el control.
Dijeron que todos los integrantes del movimiento se encuentran dispuestos a seguir adelante en su lucha, a pesar de las amenazas que reciban.
De acuerdo con Guillermo Rodríguez Curiel, integrante del movimiento y de la Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental (Lavida), la Procuraduría Agraria, a cargo de Cirilo Rincón Aguilar, se ha convertido en la principal agresora de la defensa de la cuenca y que por ello las instalaciones ejidales de Jalcomulco se encuentran tomadas por campesinos de manera indefinida.
Precisó que en total son siete ejidatarios y cuatro ciudadanos de Jalcomulco los que han sido demandados por quienes están a favor de la privatización y la construcción de las presas.
Aseguró que menos un dos por ciento de los ejidatarios aprueban el proyecto y que por ello en Jalcomulco existe una gran efervescencia que supuestamente ha sido azuzada principalmente por las autoridades.
Señaló que su movimiento es pacífico y que al igual que los campesinos jamás han tolerado, ni tolerarán, la violencia al reiterar que su objetivo consiste en proteger los afluentes siempre por medio de la paz.
Finalmente, dijo que las presiones seguirán en contra de los defensores de la cuenca, sin embargo, recalcó que ninguno de ellos cederá y que no liberarán las instalaciones ejidales a menos de que las empresas que pretenden hacerse del río y construir las presas se retiren totalmente.