lunes, 18 de mayo de 2015

Por 25 años ha elaborado artesanías que le han dejado varias experiencias

Ángel García
Chavarrillo, Veracruz


Con dedicación, mucha paciencia y, sobre todo, con mucho amor, José Contreras, ha dedicado los últimos 25 años a dar vida a miles de artesanías que elabora con sus manos y mucho barro.
El alfarero contribuyó hace dos años en la creación de una olla gigante para café, con una capacidad de 500 litros, en busca de romper el record Guiness en Coatepec, pero la artesanía no pudo competir porque un par de días antes de la exhibición un empleado municipal la rompió.
También recordó que hace 12 años los artesanos de esta región tuvieron la oportunidad de exportar un contenedor mensual de diversas manualidades a Cuba, con el apoyo de un particular, sin embargo, reconoció que la falta de organización de los productores impidió que el proyecto lograra concretarse.
Sin embargo, descartó que la alfarería tradicional se encuentre en riesgo de desaparecer en este poblado, pues dijo que comúnmente llegan muchos clientes de diversas partes del estado y en ocasiones de otros países como Brasil, para comprar algunos recuerdos.
Orgulloso, sostuvo que su oficio ha sido heredado durante generaciones y que por ello lo ha fomentado entre sus tres hijos, sin que alguno de ellos descuide sus estudios.
Con una amplia sonrisa, presumió sus habilidades para hacer figuras decorativas, maceteros, fuentes coloniales, esculturas y otras manualidades que “han dejado con el ojo cuadrado” a sus clientes.
Manifestó que en ocasiones las ventas sufren una caída que lo ha preocupado por carecer de los recursos suficientes para mantener a su familia, sin embargo, destacó que nunca faltan los visitantes que llegan a buscarlo para realizar algún diseño.

Además, reconoció el apoyo de las autoridades que se han preocupado por preservar este oficio, pues dijo que le ha tocado participar en los programas de rescate de la alfarería tradicional que gustoso en esta región y en la de municipios serranos como Zongolica, Cosoleacaque y Papantla, entre otros.
Para José Contreras no hay límites, pues basta con poner a volar su imaginación para darle vida a sirenas, mariposas, jaguares, ángeles, iguanas y otros animales con sólo moldear el barro con sus manos.
Además, con mucha facilidad puede crear utensilios de cocina, en especial vajillas y cacerolas, que gozan de una amplia demanda entre la clientela.
Precisó que por la falta de materia prima su oficio no se ha visto afectado. Chavarrillo es un poblado rico en barro, en agua y otros recursos naturales indispensables para desarrollar la alfarería, por lo que aseguró que gustoso dedicará su vida a esta actividad que, además de ser su principal fuente de sustento, destaca como una agradable tradición familiar.